miércoles, 28 de enero de 2026

Nuestras fábricas: El Sebo, el zapatero que hizo historia en la Elda del siglo XX

 Hoy en Radio Elda Cadena Ser y en su habitual programa "Memoria de Nuestras Fábricas", hablamos de la fábrica de José Bernabé Orgilés, El Sebo. Una industria que siguió con la trayectoria de las fábricas de finales del siglo XX, especializada en calzados de señora de alta gama, fue pionera en España en la implantación del tacón de aguja, en los primeros años de 1960.

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La entrevista fue, como siempre, coordinada y conducida por la periodista Toñi Pérez con la profesionalidad que le caracteriza.
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José Bernabé Orgilés transformó un pequeño taller del casco antiguo en una referencia del calzado artesanal.



Antes de la Guerra Civil, en la calle de las Virtudes de la vieja Elda, José Bernabé Orgilés, conocido como El Sebo, trabajaba como zapatero de silla, elaborando el calzado de principio a fin. Su talento quedó patente en 1922, cuando ganó el concurso municipal de zapato artesano durante las fiestas patronales, obteniendo la Copa de Plata y un diploma de honor. “Era un zapato antiguo en su diseño, pero perfecto en su ejecución; una auténtica obra de artesanía”, explica José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda.




El reconocimiento impulsó el crecimiento del taller, que fue trasladándose a espacios cada vez mayores hasta consolidarse como fábrica bajo la marca Diplata. La incorporación de su hijo Roberto Bernabé aseguró la continuidad de la excelencia y la innovación, atrayendo incluso a figuras del espectáculo como Marujita Díaz. “Había actrices que presumían de calzar estos zapatos porque sabían que eran especiales”, señala Amat.
La fábrica supo adaptarse a los cambios de la moda, como la llegada del tacón de aguja en los años sesenta, con muestrarios hoy conservados en el Museo del Calzado. Además de producir zapatos de alta calidad, El Sebo formó a generaciones de artesanos que marcaron el futuro del sector en Elda. “En cada puntada se veía reflejado el carácter del pueblo y el amor por el oficio”, concluye Amat.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2026/01/28/nuestras-fabricas-el-sebo-el-zapatero-que-hizo-historia-en-la-elda-del-siglo-xx-radio-elda/




sábado, 17 de enero de 2026

La Fábrica de Vicente Gil Alcaraz (Los Vacíos)

 Nuestras fábricas: Los Vacíos.

La periodista y locutora de radio Elda Cadena Ser, Toñi Pérez, publica una nueva entrevista sobre el programa “Nuestras Fábricas” que pretende rendir honores a los empresarios y trabajadores de empresas de fabricación de calzados y afines que colaboraron en el desarrollo de la industria del calzado en la comarca del Medio Vinalopó.

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Un recorrido por la fábrica que combinó innovación, excelencia y liderazgo femenino en la industria del calzado eldense.
La historia del calzado en Elda no puede entenderse sin la figura de Vicente Gil Alcaraz y la mítica fábrica conocida popularmente como Los Vacíos.
Así lo explica José María Amat, fundador del Museo del Calzado, quien destaca su aportación decisiva al prestigio del zapato femenino de alta calidad: “Quizás una de las industrias que más contribuyó al mayor prestigio del zapato de mujer en Elda fue la que creó Vicente Gil Alcaraz, conocida por todos como la fábrica de Los Vacíos”, recuerda.
Ubicada en la calle Dos de Mayo, aquel complejo industrial destacaba no solo por su producción, sino también por su arquitectura, con patios interiores, zonas ajardinadas y una imagen moderna para su tiempo.


Más allá del espacio físico, Los Vacíos se convirtió en un referente nacional por la calidad de sus productos y por su apuesta constante por la innovación.
“Era un zapato de señora de altísima calidad, muy reconocido en todo el mercado nacional, y además una fábrica que incorporaba de inmediato la tecnología más avanzada del momento”, subraya Amat. Durante la primera mitad del siglo XX, la empresa mantuvo un espíritu de mejora permanente y contó con una red de viajantes que, con el tiempo, acabarían siendo grandes industriales del calzado eldense, consolidando así una auténtica escuela de aprendizaje y perfeccionismo.


De aquella fábrica salieron nombres clave de la industria, como Salvador Sapena, Manuel Gil o Roberto Santos Noguerón, cuya proyección internacional marcaría una época posterior. Pero también fue singular por su relevo generacional: tras la jubilación del fundador, sus cuatro hijas —Armonía, Celeste, Redención y Blanquita— tomaron las riendas del negocio. “Fue una fábrica dirigida por una mujer, Armonía Gil, algo excepcional en una época en la que el espacio empresarial estaba reservado casi exclusivamente a los hombres”, concluye Amat, poniendo en valor no solo la calidad del producto, sino también el papel pionero de la mujer en la historia industrial de Elda.

domingo, 21 de diciembre de 2025

La fábrica de José Tobar

 

Tobar no solo impulsó su fábrica: adquirió solares y huertos, construyó naves de producción y viviendas sociales para sus trabajadores.


El empresario ilicitano José Tobar


La fábrica de calzados, especializada en la fabricación de zapatos para mujer de alta gama, tenía por marca e icono de la empresa un león rampante que sostenía sobre las patas delanteras una bota de caña alta para mujer.


José Tobar fue un emprendedor ilicitano que decidió, a finales del siglo XIX, fijar su atención en Elda e iniciar una gran industria de calzados de bottier en la zona de descampados y huertas que eran la actual calle de Pedrito Rico. Construyó viviendas y naves industriales y a todas esa zona se le reconocía como "Las casas de Tobar". Donde vivían trabajadores de su propia industria, y locales industriales, que más a delante ocuparían empresas de prestigio de la villa de Elda.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/12/18/nuestras-fabricas-jose-tobar-radio-elda/



Juan Poveda, encargado de la sección de cortado y persona de confianza de Tobar

jueves, 11 de diciembre de 2025

Memoria de nuestras fábricas: La fábrica de Pablo Guarinos Juan

 

Historia de un nombre y de una familia que marcó Elda



La calle que hoy conocemos como Pedrito Rico no siempre llevó ese nombre. Según José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, antes de convertirse en un homenaje al famoso cantante, la vía estaba ligada a la industria zapatera y a la vida de uno de los grandes industriales locales: Pablo Guarinos Juan.


                                Pablo Guarinos Juan. Industrial y político local

Pablo Guarinos Juan: político y empresario

Pablo Guarinos Juan no solo destacó como empresario, sino también como político local. Su legado no se limita a la política: la familia Guarinos dejó una huella imborrable en la industria zapatera de Elda y en la vida social de la ciudad. Su padre, Pablo Guarinos Guarinos, fue gran maestro de la logia masónica fidelísima, y su hijo, Tomás Guarinos Maestre, fundó SICEP y el Banco de Elda.

La fábrica en la calle Pedrito Rico

La fábrica de Pablo Guarinos Juan estaba ubicada en la misma calle que hoy lleva el nombre del artista Pedrito Rico. Durante su apogeo, la producción alcanzaba los 150.000 pares al año, en su mayoría zapatos de alta calidad.


Tradiciones y memoria colectiva

La calle también fue testigo de tradiciones que hoy parecen olvidadas. Había una cruz cubierta donde se despedían los entierros antes de llegar al cementerio, un ejemplo de cómo la vida cotidiana y las costumbres estaban ligadas a esta vía: “Había una cruz cubierta a la salida, donde los entierros subían desde la iglesia de Santana y allí se despedía el duelo. De allí los curas bajaban al templo y el resto subía hasta el Cementerio Municipal Santa Bárbara”, recuerda Amat.

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/12/10/nuestras-fabricas-pablo-guarinos-juan-radio-elda/



domingo, 7 de diciembre de 2025

SICEP, la empresa que salvó Elda en plena Guerra Civil. Una historia de trabajo, ingenio y dignidad

 


 En pleno caos de la Guerra Civil española, cuando fábricas cerraban y familias pasaban hambre, nació SICEP: el Sindicato de la Industria del Calzado de Elda y Petrer. Esta innovadora sociedad empresarial logró mantener abiertas más de 80 fábricas, dando empleo directo e indirecto a más de 32.000 personas. José María Amat recuerda: “SICEP fue algo que no debemos nunca los eldenses olvidar… fue un movimiento tan especial y tan original, que quizá sea una de las cosas más importantes que se han hecho en Elda después de las ferias del calzado”.


 Una de los edificios en Elda convertidos en almacén de zapatos estocados y pendientes de venta hasta que acabara la Guerra Civil en España.  

La estrategia de SICEP fue audaz y efectiva: vender zapatos donde se pudiera, desde Barcelona hasta Málaga, e incluso exportarlos a Francia y al norte de África. “Se vendía donde se podía y se almacenaba el resto esperando que la guerra acabara”, explica Amat. Esta visión permitió que los trabajadores cobraran en medio de la escasez, y que la industria del calzado de la comarca sobreviviera a uno de los periodos más difíciles de la historia española.

                                         

                 Tomás Guarinos Maestre  ideólogo y creado de SICEP

Sin embargo, a pesar del éxito, los artífices de SICEP no recibieron reconocimiento oficial. Tomás Guarinos Maestre, impulsor del proyecto, fue encarcelado y deportado tras la guerra, y el destino del dinero de la sociedad nunca se aclaró. Amat subraya: “Este hombre jamás, jamás ha recibido el menor gesto de reconocimiento de esta ciudad. Es una gran injusticia”.

                         

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2025/12/02/nuestras-fabricas-sicep-la-empresa-que-salvo-elda-en-plena-guerra-civil-radio-elda/



miércoles, 26 de noviembre de 2025

La industria del Calzado de Pedro García Amat

 

Desde un pequeño taller en Elda hasta una marca reconocida internacionalmente.

Edificio fabril que estaba situado en la Avenida del Mediterráneo de Elda


Pedro García Amat nació en una familia humilde de Elda y, con apenas ocho años, emigró con su familia a Cuba en busca de nuevas oportunidades. A los dieciocho regresó a España y comenzó a formarse en la industria del calzado, aprendiendo oficios hoy casi extinguidos, como el de desvirador. 

Según J. Mª Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, “Pedro García empezó de cero, observando, anotando y aprendiendo cada detalle de cómo se fabricaban los zapatos. Su pasión por la perfección era evidente desde el primer día”.

Con un socio y amigo, Antonio Castello, Pedro García instaló su primer taller en los bajos de su vivienda familiar, donde comenzaron fabricando zapatos de niño. Poco a poco, la empresa creció y se consolidó. J. Mª Amat recuerda: “Era impresionante ver a Pedro García siempre trajeado y con pajarita, controlando personalmente la calidad en la fábrica. Para él, cada zapato debía ser impecable.”

       Primera ubicación del taller donde comenzó a fabricar zapatos en la calle Hilarión Eslava

A lo largo de los años, la empresa Pedro García se destacó por su innovación y por la capacidad de adaptarse a los cambios de la industria. La fábrica implementó sistemas pioneros de control de producción y fue un referente en la fabricación de calzado de caballero y señora. “Su mayor especialización fue el calzado de caballero, que se convirtió en un verdadero referente en Elda y en España. Más tarde. La fábrica también produjo calzado de señora y botier”, comenta Amat.


                        En 1982, a petición de sus trabajadores, recibió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Hoy, la marca Pedro García sigue siendo un ejemplo de excelencia y tradición familiar, con presencia en Europa y Estados Unidos. J. Mª Amat concluye: “El legado de Pedro García Amat sigue vivo gracias a sus hijos y nietos. Su historia demuestra cómo la visión, la pasión y el esfuerzo pueden transformar un pequeño taller en una empresa de renombre internacional”.

viernes, 21 de noviembre de 2025

Viuda de Manuel Vera Bañón: La histórica fábrica de calzado que marcó el prestigio de Elda

 La fábrica de “los tahúllas”, pionera en innovación y calidad, dejó un legado que todavía se conserva en el Museo del Calzado.


Foto familiar de Manuel Vera Bañón 

La fábrica de “los tahúllas”, fundada por Manuel Vera Bañón a principios del siglo XX, fue una de las últimas en desaparecer en Elda y es recordada por su contribución al prestigio del calzado local. Según José María Amat, fundador del Museo del Calzado de Elda, “vamos a hablar hoy de una fábrica que todos conocerán porque la fábrica creo que fue la última en derruirse”.

 Desde sus inicios, la empresa destacó por combinar artesanía con mecanización y por adaptarse a los desafíos de la época, como los cortes de electricidad durante la Guerra Civil.

 Vera Bañón comenzó como aprendiz de zapatero y, gracias a su iniciativa y visión, logró crear un taller que más tarde se convertiría en una fábrica de referencia. Amat recuerda que “tenía un carácter muy especial y una gran personalidad. Le empujaba la iniciativa y siempre estaba pensando en hacer algo más”.


La empresa producía inicialmente zapatos sencillos, pero más tarde triunfó con el zapato de bottier, llegando a fabricar hasta 2.500 pares por semana con un equipo de más de cien trabajadores.

 La historia de los Tahúlla refleja la tradición de esfuerzo y profesionalidad de los empresarios y trabajadores eldenses. Como señala Amat, “en aquella época se montaba un taller en cualquier lado, y con el dinero que se generaba, pues se iba ampliando”. Hoy, parte de la maquinaria de la fábrica se conserva en el Museo del Calzado, como testimonio de una época que sentó las bases del renombre del calzado eldense a nivel nacional e internacional.